Perdió todo su contenido porque los besos ya no me decían nada,
los besos eran sólo un intercambio desesperado de carencia.
No quiero más besos insulsos que ya no me emocionen
ni me transmitan ardor.
Dejé de besar porque sentía
sentía que cuantos más besos daba
menos sabor les encontraba,
ya no sentía el sabor,
el sabor de un beso.
Reencontrarme con los primeros besos,
besos llenos de ternura,
cuando sentir otros labios en contacto con los míos me hacían enloquecer,
vibrar
y me turbaban durante horas.
Recordar el sabor de un beso de verdad.
Recordar algo que tal vez solo existe en mi cabeza
mi cabeza llena de sueños y fantasías,
un beso que nunca fue,
un beso que nunca será.
Porque ese beso que tanto anhelo
y mendigo nunca llega
y todos los demás besos se convierten en rutina,
en nada,
no quiero besar nunca más con falta de pasión.
Quiero sentir la ternura y el estremecimiento de los besos que un día di.
Antes de que besar se convirtiera sólo en monotonía.
Si,
me siento mendiga de tus besos.
De esos besos cuyo sabor todavía desconozco.
Mendiga de tus caricias cuyo tacto no recuerdo.
Anhelo tu calor porque solo encontré el frío
Donde estás?
Donde quedan todos esos besos que nunca fueron?
Donde has escondido esos besos que todavía me debes?
Aquí estoy, completamente petrificada de nuevo, dura, agarrotada, sin poder moverme. Trato de abrir y cerrar mi mano, coño no se me había ocurrido que pudiera llegar a ser tan difícil. Abro y cierro lentamente, muy lentamente, sintiendo un leve calambre. Empiezo a preocuparme, tengo el rostro dormido, en realidad todo mi cuerpo está igual, y siquiera sería capaz de pronunciar una sola palabra. Imagínate tener que mantener una conversación con esta sensación. Por eso cuando Javier me habla sólo asiento con la cabeza. Ahora pregunta si me encuentro bien. ¿Eres tonto o no ves que no?. Estoy muriéndome, seguro eso. Asiento con la cabeza de nuevo. Estoy perfectamente. Le sonrío con una mueca totalmente obligada. Joder, es tan difícil como el movimiento de la mano. Sonrío pero por dentro estoy a punto de llorar. Dios, si me muero ahora que desdichados serán los míos. Chica de 25 años muere en el metro a causa de un fallo cardíaco provocado por una sobredosis. No, no puedo morir así. Le rompería el corazón a mi madre, a mi padre, a mi hermana. A todas esas personas que me quieren y que ahora mismo piensan que superé esta etapa de mi vida. No Dios esta no puede ser mi hora, si no lo haces por mi hazlo por ellos, pero no permitas que me muera, no así.
sin saber muy bien donde iría a parar y después de haber tocado fondo decidí que era necesario mi regreso, mi encuentro, el encuentro conmigo misma