que arrolla las dudas
y aletargan la razón,
razón del sin sentido
cuando las respuestas
no son las que esperaba,
desvaneciéndose el sueño,
envuelto de nada
y al llegar el día
los tambores que batieron
las manillas
parece fueron más rápidos
de lo que nunca hubiese deseado,
y nada es como debiera haber sido
y todo señala
que mientras avanzas
hacia el final,
también conocido como principio
y las llamas han prendido
sobre ti
fuego
y olvido
recuperas las cenizas
de esa mi botella
que un día tiré al mar
pretendiendo una respuesta
que nunca se dio
y, tal vez
nunca se dará
sin saber muy bien donde iría a parar y después de haber tocado fondo decidí que era necesario mi regreso, mi encuentro, el encuentro conmigo misma